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El CaFé del EnTeRaDo

¿La libertad de expresión en publicidad está realmente garantizada?

¿La libertad de expresión en publicidad está realmente garantizada? Todos os habréis enterado que esta imagen es una revisión en clave publicitaria de famosa opera
de Leonardo Da Vinci “La última cena” que retrata a Jesucristo y los apóstoles.
No se que os parece a vosotros, pero yo considero que es una idea genial y llamativa, que está realizada de una manera notoria.
Es un cartel publicitario perfecto: es llamativo, permanece en la memoria y lanza un mensaje muy provocativo que de pronto se asocia con la casa de moda y por consecuencia con sus prendas.
Pero como toda obra genial no es justamente apreciada...
Parece mentira el cierre mental y la incoherencia de los franceses y de los italianos, que han prohibido exponer vallas publicitarias de dicho anuncio, pero permiten que este sea difundido por la prensa y por las revistas.
En febrero asociaciones católicas (siempre ellas...) como "Creencias y libertades" (creada por la conferencia de obispos franceses en 1996) presentaron quejas y recurrieron a los tribunales para que los carteles fueran retirados, puesto que según ellos “ofendían a los católicos romanos” e “infligía una gran lesión porque representa la última cena en condiciones denigrantes”.
No hace falta decirlo, el fanatismo y la intolerancia ganaron una vez más pasando por encima de la tanto aclamada pero poco aplicada libertad de expresión y las vallas fueron retiradas.
Pero ¿porqué? me pregunto yo.
El cartel muestra a mujeres vestidas con ropa chic sentadas ante una mesa en las mismas posturas de la famosa pintura de Da Vinci (terminada en 1497 y situada en un convento de Milán).
La excepción está representada por la figura de un hombre en pantalones vaqueros y sin camisa que está abrzando una de las mujeres.
Los abogados de Marithe y Francois Girbaud, la empresa de moda a la que se refiere el cartel, argumentaron que el cartel estaba basado en una obra de arte y no en la Biblia, e indignados preguntaron por qué la iglesia iniciaba acciones legales contra ellos y no lo hacía contra miles de otras entidades que ofenden y distorsionan la historia y la moral católica de una forma intencional y directa (la verdad es que a estos abogados razones no les faltan). Como ejemplo citaron la reciente novela “El código Da Vinci” (por cierto, es muy buena y os la aconsejo) del estadounidense Dan Brown. Este libro, que alcanzó recors de venta en casi todos los países, argumenta de forma explicita contra lo que enseña el cristianismo, afirmando que Jesucristo se casó con su seguidora María Magdalena y que la Iglesia conspiró por siglos para ocultarlo.
Si nos acercamos al anuncio de Marithe y Francois Girbaud bajo esta perspectiva, parece ser que el hombre sin camisa puede ser visto como una pieza del argumento de Brown, según el cual el joven hombre sentado a la derecha de cristo en la pintura de Da Vinci (del que usualmente se dice que es apóstol San Juan) era realmente María Magdalena. Al cambiar los otros personajes por mujeres, el cartel hace alusión a que el hombre abrazado representa a Jesús.
Saliendo ya del ámbito publicitario y de lo que son la estética, la ética y la libertad de expresión, me siento de decir que todo lo acontecido me ha chocado muchísimo, además de sorprenderme e indignarme profundamente. Sobre este último punto puedo decir de estar molesta bajo varios aspectos. En primer lugar me siento insultada principalmente como persona: no tengo nada en contra de la Iglesia, pero considero que no tiene el mínimo derecho de elegir lo que tiene o no tiene que ser visto así como no tiene la competencia de ejercer una censura tan marcada (y si lo hace tendría que ocuparse de las millones de imágenes anticristiana que circulan por Internet, de los miles de libros “satánicos”, de los ambiguos personajes que se definen anticristos,... ¿y podría?). Creo que no son estos los asuntos de los que se tiene que preocupar. Hay miles de personas que mueren cada día y otras tantas o más que rezan por diferentes motivos, ¿a caso estas no son más importantes que innocuos carteles? ¿Cómo es posible que considere a todos sus fieles unos ignorantes y estúpidos que no son capaces de distinguir lo qué es la Palabra Divina de lo que es una simple reutilización en clave artística de otra opera artística? Yo no tengo la respuesta, y creo que ellos tampoco. Puedo solo decir que por centenares de años la Iglesia ejerció la censura y todos sus fieles se encontraban en una profunda situación de ignorancia, ¿y todo eso para que? ¿para que cientos de años después haya los mismos pecados, las mismas dudas, las mismas preguntas y las mismas trasgresiones? Bueno, dejemos de lado este punto...
En segundo lugar me siento ofendida como estudiante de publicidad cual soy. Todos los días, en la facultad y fuera de ella, siento hablar de libertad de expresión y de la importancia que esta tiene para nuestra sociedad y para la publicidad. Me duele de verdad el alma cuando veo que esta es pisoteada y pasada por alto a la primera de cambio por razones tan efímeras y estúpidas como las que se citan en este caso.
¿Vosotros que opináis? Me gustaría de verdad sentir otras opiniones... Así que ya sabéis, ¡dejadme un comentario!

4 comentarios

Anónimo -

me da una rabia...Lo que se disfruta viendo este anuncio tan artístico y lo que se sufre cuando se mutíla el arte y la libertad de expresión de esta forma tan antidemocrática y liberal!
menos mal que hay personas que se encargan de denunciarlo y que como tú se atreben a tomar posición en el asunto.
Creo de verdad que eres una buena escritora y podrías ser buena periodista... porque si fuistes capaz de mantener un poco de calma en esta ocasión... yo apoyo totalmente lo que dice Selah,y por otro lado creo que Morales sintetizó muy bien lo que es el pensamiento de todos!

Morales -

La Iglesia siempre metiéndose donde no la llaman...

María Trujilla -

Pues yo vi "La última cena" hecha con cogollitos. Mooola.

Selah -

Qué se puede decir de esta foto? Pues que no tiene desperdicio. Es simplemente genial y ya iba siendo hora de que alguien hiciese cosas como esta. Para crear polémica? Pues quizá sí, pero y qué? De las polémicas nacen ideas con ingenio que hacen cambiar las cosas.
Y qué se puede decir de los retrógrados, ya sean franceses o italianos (en españa tb hay mucha mente neolítica)? Pues que poco menos se puede esperar de quien se dedica al fanatismo, a venerar a un hombre como el Papa, porque no deja de ser un hombre, en vez de venerar, si es que tan religiosos son, a su Dios, y pedirle por el mundo entero, que bastante más lo necesita que Juan Pablito. Pero bueno, allá cada cual con sus fanatismos y creencias.
Sólo digo que el día que como en la foto, la mujer tome el mando... JaJaJa! Cuánto queda por hacer!